Siempre fui de creer que las cosas llegan a su tiempo y que todo se vuelve realidad, que lo bueno se hacia esperar, que alguna vez iba a aparecer lo que merecía y que, en el fondo, también necesitaba. Nunca me apresure ni actué de manera rapida para que las cosas no fueran en vano, por eso con tranquilidad espere eso que tanto deseaba. En mis momentos tristes mi mundo no era nada lindo, tal vez me sentía sola aunque estuviera rodeada de personas que me quieran. Y no digo que a esas personas no las valore, es más, son las que estuvieron conmigo durante gran parte de mi vida feliz. Pero insisto, había algo que queria que llegue y se cruce en mi camino, de todos modos me sentía vacía.

